ENT y Desarrollo Humano Sostenible.

Las ENT son uno de los principales problemas de salud y desarrollo del siglo 21.
La epidemia mundial de las ENT es ampliamente reconocida como un importante desafío para el desarrollo en el siglo 21, y una amenaza significativa al logro de los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente. Además de ser la principal causa de muerte, las ENT imponen años de discapacidad para las personas afectadas y sus familias.

 

Las ENT y los tres pilares del desarrollo sostenible

Desarrollo sostenible: «satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades».

Mejorar la salud de las poblaciones, incluyendo la prevención y el control de las ENT, es fundamental para garantizar el progreso a través de los tres pilares del crecimiento económico, la equidad social y protección ambiental, con el objetivo final de lograr el desarrollo sostenible.

Numerosas declaraciones de la ONU, resoluciones y acuerdos internacionales demuestran que los gobiernos reconocen las interconexiones entre salud, las ENT, y el desarrollo sostenible.

La Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible de 2002 indica el reconocimiento temprano de esta relación y, más recientemente, la Declaración Política de las Naciones Unidas para la Prevención y el Control de las ENT de 2012 reconoce que la carga mundial de ENT «socava el desarrollo social y económico en todo el mundo.» A pesar de estos reconocimientos políticos, la respuesta mundial a la epidemia de ENT ha sido lenta, y la epidemia sigue creciendo, lo que dificulta el progreso hacia un desarrollo sostenible.

El impacto de la epidemia de ENT en el crecimiento económico indica que la salud es un factor importante en el desarrollo económico y confirma un enfoque integral del mismo. El bienestar nacional, regional y global depende cada vez más de un proceso de desarrollo que evalúe los sistemas sociales y ambientales saludables junto al crecimiento económico como una unidad para lograr un desarrollo sostenible.

Atender las ENT es crucial para el desarrollo económico y para reducir la pobreza

Las ENT obstaculizan el crecimiento económico a nivel mundial y nacional, al afectar negativamente la productividad de los trabajadores y al desviar los recursos desde fines productivos al tratamiento de la enfermedad. Se estima que las ENT causarán pérdidas económicas globales acumulativas de 47 billones de dólares estadounidenses al 2030, o aproximadamente el 75% del PIB mundial de 2010.

Reducir las ENT es un requisito previo para abordar la desigualdad social y económica y acelerar el desarrollo sostenible

Las ENT y el desarrollo sostenible dependen de abordar las desigualdades que mantienen a las personas y a las sociedades en estado de pobreza y obstaculizan las mejoras económicas.

Los determinantes sociales, como la educación y el nivel de ingresos, influencian la vulnerabilidad respecto a las ENT y la exposición a los factores de riesgo modificables.

Las personas con menor nivel educativo y económico están cada vez más expuestas a los riesgos de ENT, y  están desproporcionadamente más afectadas por las ENT.

Abordar los determinantes sociales de las ENT y la salud en términos más generales aumentará el progreso hacia la erradicación de la pobreza y fomentará una sociedad más equitativa que apoya el desarrollo sostenible.

Los ambientes no sostenibles incrementan los riegos de ENT

Sistemas ambientales no sostenibles agravan los riesgos de ENT y directamente contribuyen a la creciente carga de las ENT.

La urbanización no planificada y descontrolada también contribuye a los riesgos ambientales. La mala calidad del aire por las emisiones de gases de efecto invernadero aumenta el riesgo de desarrollar ENT. Las ciudades y el transporte dan cuenta de la mayoría de las emisiones globales de dióxido de carbono. El desarrollo urbano con sistemas de transporte no diseñados a escala comunitaria puede ser un factor de inactividad física, lo que aumenta el riesgo de ENT. La contaminación del aire al interior de los hogares y el humo de biomasa y carbón en estufas ineficientes pueden conducir a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, especialmente entre las mujeres y los niños que pasan más tiempo en casa.

Las poblaciones de los PBMI están cada vez más expuestas a estos riesgos de ENT en tanto los entornos que los rodean cambian más rápido que sus recursos y capacidad de protección.

Una población mundial saludable es esencial para apoyar el progreso a través de los tres pilares del desarrollo sostenible: el crecimiento económico, la equidad social y la protección del medio ambiente. Los vínculos resaltados anteriormente demuestran que garantizar y promover la buena salud para todos gira en torno a la integración de la prevención y control de las ENT en las políticas y programas de desarrollo sostenible. Al hacerlo, los gobiernos mitigan los impactos negativos de las prácticas no sostenibles de desarrollo e invierten la trayectoria de la epidemia de ENT, así lo afirma el primer principio de la Declaración de Río de 1992, que promueve «una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.»